La decoración es estupenda, ya te digo que sólo por los muebles antiguos merece la pena. Y las jovencitas son unas zorras. No sólo se pasean semidesnudas, sino que hasta han hecho tropezar al abuelo. Por ese comportamiento, deberían follarse a las dos por el ano. ¡Es una pena que el viejo gordo no haya tenido la fuerza para hacerlo!
Parece que el asiático anda día y noche con una sola cosa en la cabeza, cómo convencer a su novia para que la deje correrse en su boca. Por eso se corrió en sus sueños, no tuvo el valor de hacerlo en la vida real. Y tuvo suerte.